Ingenieros del Cobre conversó con el vicepresidente de Desarrollo y Sustentabilidad de Codelco, Juan Enrique Morales, quien abordó temas como la energía, las tecnologías en la Corporación y las exploraciones en Ecuador. Por Guillermo Mac-Pherson
En agosto de 2008 se unieron las vicepresidencias de Desarrollo y de Sustentabilidad. Lo que hoy día es Sustentabilidad tiene que ver con gestión ambiental, territorial, comunitaria, seguridad y salud de las personas. Eso se incorporó a temas que históricamente han estado en lo que se denomina Desarrollo de Codelco, como son la exploración, descubrir nuevos recursos mineros, y la innovación y la investigación, cómo se generan conocimientos aplicables al negocio minero.
"La unión de estas dos áreas, que aparentemente es juntar dos temas que son distintos en lo esencial, responde a trabajar en forma conjunta lo que es una política corporativa del año 2003, la Política de Desarrollo Sustentable. Allí se expresa un decálogo para que la mirada de mediano y de futuro fuera de forma sustentable. Por lo que hoy unir estas áreas es coherente y natural", afirma Juan Enrique Morales, vicepresidente corporativo de Desarrollo y Sustentabilidad de Codelco.
¿Cuál es el rol de la tecnología y la innovación?
Está en la esencia del negocio minero. En la medida que día a día estamos con la obligación de hacer un buen uso de los activos que se utilizan en los procesos extractivos, así como también del capital humano y la fuerza de trabajo en forma eficiente. Sin embargo, lo que hoy día tenemos como mineral y las condiciones ambientales con que se hace ese trabajo no van a ser lo mismo mañana y tampoco van a ser lo mismo pasado mañana. Eso significa que siempre tenemos que tener una capacidad anticipatoria de los cambios que la naturaleza nos impone, en que la ley del mineral, las impurezas, la dureza no son las mismas, cambian día a día. Por eso, cuando estamos planificando el desarrollo de nuestras operaciones con 50 años de anticipación, no podemos hacerlo sólo con el mejor conocimiento actual, sino que tenemos que imaginarnos primero cómo va a ser el futuro. Por lo tanto, la tecnología es uno de los instrumentos, una de las herramientas que tenemos que obligatoriamente utilizar pensando en esos desafíos. Todo esto nos obliga necesariamente a no hacer las cosas igual a como las estamos haciendo hoy día, aunque hoy las hiciéramos perfectas.
Las divisiones de Codelco presentan distintas realidades. ¿Es distinto su manejo?
Son diferentes, pero no tan distintas. Del punto de vista de una gran definición, los yacimientos de Codelco pertenecen a un cierto tipo que se denominan los pórfidos de cobre, que tienen un marco geológico que es común, que permite que aquellos que se explotan en forma subterránea tengan el mismo método de explotación. Aunque, por supuesto, el comportamiento del macizo en Andina es distinto a Salvador y este es distinto a El Teniente. Con esto quiero decir que hay elementos comunes que nos permiten trabajar con modelos geológicos, geotécnicos que tienen semejanza, pero también hay singularidades, particularidades, como la forma en que la roca reacciona frente al método extractivo, que son diferentes en cada división.
¿Cuáles son las grandes estrategias en el tema energético?
El sector minero es un gran demandante de energía y, dentro del sector, Codelco es la empresa minera que más demanda energía, por su condición de mayor productor. Estamos consumiendo 43 petajoules, lo que equivale a 13 millones de megas al año, aproximadamente. En la medida que hemos ido aumentando nuestra producción, ha ido incrementándose nuestro consumo. Gastamos del orden de 800 millones de dólares al año en energía.
Primero tenemos un desafío de costo. Si seguimos consumiendo lo mismo, igual va a subir nuestro gasto en energía, tanto de combustible como de energía eléctrica, ya que los precios van a seguir en aumento. Pero, además, hay que agregar una disminución en la ley, por lo que si seguimos consumiendo lo mismo en forma unitaria para producir una tonelada de cátodo, vamos a incrementar de aquí al 2025 prácticamente 50% de nuestra demanda. Y ahí tenemos otro desafío, porque además del precio le vamos a pedir al país una fuente de aporte de energía del orden de 20 petajoules, eso significa, en grandes números, una nueva central solamente dedicada a Codelco, de entre 600 y 800 mega.
Codelco, como demandador de energía, no tiene la respuesta, ya que no somos generadores. Sin embargo, conociendo que esos grandes números están encima de la mesa y que estamos en este país que se llama Chile, que es absolutamente dependiente de la energía, tenemos varias estrategias:
Primero: eficiencia energética. Preocuparnos de gastar menos, no seguir con que en la medida que aumenta nuestra producción, también aumenta nuestro consumo.
Segundo: mantener contratos de largo plazo, comprar bloques de consumo. Eso nos ha permitido tener tarifas que todavía no son tan altas. La idea es proyectar un consumo que sea seguro y ojalá al menor precio, sin interrupciones en el suministro de nuestras operaciones.
Tercero: incorporar a la matriz del país energías renovables. Por ahora, uno no puede dejar de alegrarse de iniciativas ya en marcha, como el parque eólico en Calama, otro parque eólico en Gabriela Mistral. Además, estamos pensando cómo extraer energía del transporte de los relaves.
Cuarto: una fuerte visión en cómo la innovación tecnológica se pone a la disposición de que nuestros procesos se tengan que medir bajo el ingrediente de la huella del carbono. Nuestra preocupación por la pregunta de dónde viene la energía que consume Codelco, no es sólo por un principio verde o altruista, sino que por las señales que recibimos de quienes compran nuestro producto, que es el mundo desarrollado preferentemente. Es que en el mundo desarrollado, el tema de las emisiones de gases con efecto invernadero y el cambio climático está en las agendas de los gobiernos, y ahora Estados Unidos, con la Presidencia de Barack Obama, se suma a estos esfuerzos.
Cuando lleguen productos a estos mercados se va a preguntar, aparte de la calidad química y física de esos productos, cuántas toneladas de CO2 van incluidas en el producto que se está vendiendo. En el caso de Codelco le van a preguntar, como ya le están preguntando: "Ese cátodo que ustedes me venden, ¿cuántas toneladas de CO2 contiene?". Y lo que ahora es una pregunta, se podría transformar, en el futuro, en regulaciones que hagan que nuestro mercado resulte afectado. Por lo tanto, adelantándonos a ello es que estamos instalando esta preocupación al interior de la Corporación.
En relación a todo esto, estamos preparando junto con ANSCO (Asociación Gremial Nacional de Supervisores del Cobre de Codelco) un seminario de eficiencia energética, en que la fecha tentativa es el 4 de noviembre. Yo me atrevería a decir, si tuviera que participar, que valoremos lo que estamos haciendo hoy día en Codelco, pero de inmediato hay que decir, que esto no es suficiente.
Por eso es que cuando conversamos el tema con el Presidente de ANSCO, Guido Acuña, concordamos en que nuestros supervisores y nuestros profesionales tienen un rol clave como líderes dentro de la organización. Necesitamos cambiar hábitos, y ahí el líder es el que da el ejemplo. Los cambios de hábitos se logran en gran parte con el ejemplo, y necesitamos que nuestros supervisores asuman el ahorro energético como un tema de responsabilidad generacional. Porque son ellos los que deben hacer un cambio de switch para hacer las cosas de forma distinta.
¿Nos puede contar respecto del pacto de desarrollo minero con Ecuador?
Nosotros podemos decir con orgullo que hemos tenido en el tema de sustentabilidad una evolución notable en los últimos años. En los 90, Codelco puso énfasis en recuperar estándares en las emisiones de gases, de residuos líquidos y residuos sólidos. Hemos hecho un cambio significativo en estos aspectos y eso no es una opinión, sino que está en nuestros reportes de sustentabilidad, en los que la información que estamos entregando la respaldamos con auditorías externas y que siguen estándares internacionales.
Entonces, cuando nos presentamos ante otra empresa u otros países, lo hacemos con ese respaldo. Tenemos una evolución, cierto estándar de nivel internacional, y eso es lo que las autoridades de Ecuador han valorado cuando nos han invitado a un convenio para desarrollar la exploración minera en su territorio.
Nos invitan a nosotros por la alta sensibilidad que tienen como país ante el respeto por la naturaleza, la vida de las comunidades. Y, por supuesto, al aceptar Codelco esta invitación nos pone un tremendo desafío, ya que es un ambiente distinto, un territorio distinto. Nuestra forma de hacer minería es con los mejores estándares técnicos y ambientales, lo que está acorde con lo que Ecuador define como aceptable en la minería sustentable.
Hay sectores del país que son muy críticos frente a la minería, pues la pequeña minería ha creado una imagen muy negativa. Ellos no tienen gran minería, no tienen mediana minería, por lo tanto, el concepto que tienen es la pequeña, que no ha tenido un buen récord.
Entonces, tenemos un tremendo desafío al llevar gran minería, ya que son operaciones cuyas dimensiones ellos no conocen, excepto por el símil que hacen con su experiencia con petróleo, del que son grandes productores. Pero creemos en lo que tenemos hoy día, que es de gran nivel, es auditado y que nos permite integrar un reporte ambiental con la calificación de calidad.
Basados en las buenas experiencias que hemos desarrollado en exploración en Chile, asumimos este desafío en Ecuador de hacer exploración, por ahora no tenemos proyecto, no tenemos operación, pero sí iniciaremos un trabajo en terreno, en el que hay una comunidad que está atenta a poder internalizar lo que el gobierno ha instalado fuertemente en su ley minera de hablar de una minería sustentable, ya que si no es una minería sustentable no les interesa.
En una realidad dominada por la tecnología, el vértigo informativo, la multiplicidad de actividades y el nacimiento continuo de saberes, estar conectado no es una opción, es una urgencia. Esta conectividad se enmarca en el concepto de globalización, en la necesidad de simplificar las distancias en pos del conocimiento entre las personas. Revista Ingenieros del Cobre crea y fortalece redes de comunicación que permiten experiencias y entendimientos sostenidos entre los actores de la minería en Chile. La red forjada por nuestra revista es un vínculo social y cultural, en función del desarrollo integral de los ejecutivos y profesionales ligados a la minería en este siglo XXI, un siglo de desafíos
