A pocos días de haberse firmado el nuevo contrato de suministro eléctrico para el Centro de Trabajo Chuquicamata y una modificación al Centro de Trabajo Radomiro Tomic, habló de uno de los temas más sensibles para la minería chilena y en especial para la estatal minera. Por Gabriel Olmos
La oficina de Sergio Francisco Illanes, Superintendente de Suministro Eléctrico de Codelco Norte, está iluminada sólo por al luz del sol. No hay nada encendido, salvo una radio a bajo volumen. Hasta su notebook está apagado porque no está en uso. Es que para este ingeniero civil electricista nacido en La Serena, el tema de la eficiencia energética es de suma importancia.
Desde el año 2003 ostenta este cargo que tiene como misión velar por la confiabilidad del suministro eléctrico en los dos centros de trabajo de la División Codelco Norte. "Nos encargamos de la parte operativa, de la compra del suministro hasta entregarla en las barras de nuestro clientes finales. Somos responsables porque la continuidad operativa en toda la línea sea ojalá del 100%. Nos encargamos de distribuir la energía en todo Codelco Norte y mantener los 50 Hz en todas las barras de la división. Para eso cuento con un gran equipo de muy buenos profesionales y trabajadores especialistas".
¿Cómo se nutre Codelco Norte de energía?
Actualmente tenemos siete líneas de transmisión de nuestro proveedor Electroandina, de las cuales para el Centro de Trabajo Chuquicamata hay dos de 220 kV y cuatro de 100 kV, y para el Centro de Trabajo Radomiro Tomic una línea de 220 kV. Hoy estamos realizando proyectos para ver la factibilidad de interconectar los dos centros de trabajo en el nivel de 220 kV para darle también una mayor seguridad al abastecimiento global de la División Codelco Norte.
¿Cómo ha manejado Codelco Norte el tema de la crisis energética?
Dentro de la misión que tenemos, está ver la sustentabilidad del suministro eléctrico. Por lo tanto, tenemos que ir pensando, mucho tiempo antes de establecer los contratos, cómo podemos satisfacer nuestras demandas actuales y futuras. Hoy, el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING) es abastecido fundamentalmente con carbón y diesel en reemplazo del gas natural argentino, afortunadamente durante este año el diesel ha bajado. Un ejemplo: antes de la crisis, el megawatt hora costaba 50 dólares y ahora está en 120, que es un valor muy alto. La división representa el 26% del consumo del SING, por lo tanto, las facturas son bastante considerables, por este motivo tenemos que tener una política de la cultura del ahorro energético. Hoy la energía ha subido de precio, no sólo por los combustibles sino también por el tema ambiental que es muy relevante. Si bien se están instalando máquinas carboneras, el costo de esas máquinas, con respecto al de las que están en funcionamiento, es el doble. Hacen lo mismo, pero el precio es el doble por las exigencias ambientales. Dicen que las energías con carbón son contaminantes, pero si conocieran realmente la tecnologías para evitar que contaminen se darían cuenta que eso no sucede. En lo que estoy de acuerdo es en el CO2 que emanan. Pero es inevitable.
¿Qué tan real puede ser que la energías limpias se inserten en el proceso? ¿Serán capaces de suplir la generación actual?
Hay que tener mucho cuidado en eso. Las energías renovables no convencionales tienen que entrar en la matriz energética, pero son complementos a las tecnologías que nosotros necesitamos. Estas nuevas energías no van a reemplazar las energías convencionales que tenemos actualmente, como las máquinas generadoras a carbón. El tema es discutir si estamos dispuestos a tener energía mientras haya viento o radiación solar y cuando no haya, no tener energía. Ése es el tema. Las plantas generadoras de energías limpias que mayor posibilidad tienen de instalarse en el SING tienen un factor de planta, que es el tiempo en que están funcionando en el sistema, de un 30%. Significa que durante dos tercios del día no funcionan. Entonces, no se puede depender sólo de esa tecnología, por lo tanto no es una por la otra, es un complemento. Pero sí estoy de acuerdo en que tenemos que integrar esa generación a la matriz nuestra, pero no como solución global.
¿Cómo es el nuevo contrato de suministro eléctrico para Codelco Norte?
La división, básicamente en su Centro de Trabajo Chuquicamata, termina su contrato que firmó en 1986 con Electroandina por 14 años. El 31 de diciembre de 2009 vence el contrato, y nosotros estuvimos, en conjunto con la gente de Servicios Compartidos, negociando un contrato, que se firmó el día 6 de noviembre en Casa Matriz. Allí establecimos un nuevo contrato por 15 años. Además, hicimos una modificación al tema del reajuste de la energía del Centro de Trabajo Radomiro Tomic, que podríamos decir que el próximo año será una de las energías más baratas del SING. En el fondo, hicimos un buen contrato acorde a los tiempos porque es un bien muy escaso y tenemos que fomentar el tema de la eficiencia energética, ya que no sólo es un tema de costos crecientes de la energía, sino también de cómo contribuimos a cuidar el medio ambiente y sustentar nuestro negocio.
En una realidad dominada por la tecnología, el vértigo informativo, la multiplicidad de actividades y el nacimiento continuo de saberes, estar conectado no es una opción, es una urgencia. Esta conectividad se enmarca en el concepto de globalización, en la necesidad de simplificar las distancias en pos del conocimiento entre las personas. Revista Ingenieros del Cobre crea y fortalece redes de comunicación que permiten experiencias y entendimientos sostenidos entre los actores de la minería en Chile. La red forjada por nuestra revista es un vínculo social y cultural, en función del desarrollo integral de los ejecutivos y profesionales ligados a la minería en este siglo XXI, un siglo de desafíos
